Ene 232025
 

Hoy, recibimos en las clases de 3 y 4 años a María, que vino a compartir con nosotros una historia que ella misma vivió el pasado verano y que nos transportó a una isla mágica donde conoció a un pirata muy especial. Este pirata le propuso un reto: encontrar un material resistente para construir un barco capaz de surcar  todos los mares.

Los niños aceptaron el reto y se convirtieron en pequeños investigadores. Probaron diferentes materiales para ver si flotaban o se hundían, y decidir  cuáles podrían ser útiles para construir el barco.

La sorpresa final llegó cuando les entregaron un terrón de azúcar. Aunque parecía una piedra muy dura al colocarlo en el agua, vieron cómo se deshacía por completo, comprendiendo que un barco no puede ser dulce porque no resistiría.

¡Pasaron un ratito fantástico  investigando con el agua!